Emanuel Ginóbili

A los 41 años de edad, Emanuel Ginóbili anunció su retiro de la actividad profesional.

En su cuenta de twitter “Manu” publicó “Con una gran mezcla de emociones les cuento que decidí retirarme del básquet. ENORME GRATITUD para mi familia, amigos, compañeros, DTs, staff, aficionados y todos los que fueron parte de mi vida en estos 23 años. Fue un viaje fabuloso que superó cualquier tipo de sueño. GRACIAS!”

El rumor que el bahiense estaba meditando la decisión comenzó a correr como un reguero de pólvora días atrás. Incluso el entrenador Gregg Popovich adelantó su retorno de Europa. Así planteado todo la noticia impactó pero se esperaba de momento a otro y no sorprendió.

“Manu” tenía un año más de contrato opcional. Y nadie mejor que él para conocer qué pesó más en la balanza. Llega un momento en el que no sólo inciden los aspectos deportivos sino también los extradeportivos y personales. Quedó demostrado que todavía tenía espacio para continuar un tiempo más y dar minutos de calidad. Pero el futuro inmediato de los Spurs a ciencia cierta no luce demasiado cautivante, los números comenzaron a involucionar entre temporada y temporada, y seguir implicaba ser parte de una reconstrucción inexorable. El ciclo de Ginóbili había excedido la vida de un equipo ganador y que marcó una época en la NBA. Ya no estaban más Tim Duncan ni Tony Parker, sus dos históricos compañeros, Danny Green fue transferido y la actual estrella, Kawhi Leonard, se ausentó y cambió de equipo. Posiblemente “Manu” haya tomado una decisión correcta en un momento oportuno.

Repasar la carrera de Ginóbili resulta ocioso. Cuatro títulos en 16 temporadas de NBA (2002-2018), todos con San Antonio Spurs (entre los ocho jugadores con más anillos), otros cuatro con el Bologna de Italia (2000-2002) y pasos por Reggio Calabria (1998-2000), por la LNB en Andino de La Rioja (1995/96) y Estudiantes de Bahía Blanca (1996/98). Con la Selección Nacional jugó 13 torneos oficiales, promedió 15.3 puntos y consiguió el máximo a lo que puede aspirar un deportista como ser campeón olímpico en Atenas 2004. A ese oro deberá sumársele el conseguido en los FIBA Américas 2001 y 2011, el bronce en los Juegos de Pekín 2008 y la plata en el Mundial 2002. Sin dudas se fue un ídolo pero nació una Leyenda.