Oscar Schmidt (Foto: Internet)

Oscar Schmidt, uno de los grandes íconos del básquet brasileño y mundial, murió este viernes en San Pablo a los 68 años tras sufrir una descompensación, según dio a conocer su familia.

La familia de Schmidt en un comunicado expresó: “Durante más de 15 años, Oscar enfrentó su batalla contra un tumor cerebral con valentía, dignidad y resiliencia, siendo un ejemplo de determinación, generosidad y amor por la vida. Reconocido por su brillante carrera en la cancha y su extraordinaria personalidad fuera de ella, Oscar deja un legado que trasciende el deporte e inspira a generaciones de atletas y admiradores en Brasil y en todo el mundo”.

Schmidt en su país jugó para Palmeiras, Sirio y America Do Rio. Posteriormente emigró a Italia (Caserta y Pavia) -siete veces máximo anotador- y España (Valladolid) y retornó a su país donde cumplió una última etapa (Corinthians, Bandeirantes, Barueri y Flamengo). Se retiró en 2003.

El nacido en Natal en su oportunidad tuvo chances de jugar en la NBA en 1984 con New Jersey Nets, pero como la condición era que renuncie a su seleccionado, rechazó la oferta. Con Brasil promedió 23.6 puntos por partido, jugó cinco veces los JJ.OO (máximo anotador de la historia), ganó los Sudamericanos 1977, 1983 y 1985, el Panamericano 1987 y fue medalla de bronce en el Mundial 1978. Dueño de una puntería exquisita, Oscar pasó a ser Leyenda y se lo apodó Mano Santa. En 2010 y 2013 FIBA y la NBA introdujeron su nombre en sus salones de la Fama.